Si Shakespeare levantase la cabeza se cogería un vuelo y se vendría a Ibiza a disfrutar de un paraíso en el que reviviría a Ofelia, mandaría a Otelo a hacer deportes náuticos y llenaría los cuellos, tobillos y muñecas de las ninfas del Sueño de una Noche de Verano de piedras de colores, unidas por un cordón en el que florece un botón tradicional de plata payés.
Esta colección es una de las preferidas de las más jóvenes y cosmopolitas ya que permite convertir estas joyas en piezas distintas dependiendo de la lectura que queramos darles.